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  • Ciudadano Toriello

Tres caminos

“QUIEN SIEMBRA VIENTOS, COSECHARÁ TEMPESTADES” – REFRÁN POPULAR QUE BIEN DEBIERAN PONDERAR LOS QUE CREEN QUE PUEDEN CONTINUAR BURLANDO LAS ANSIAS DE LIBERTAD Y DE JUSTICIA DEL PUEBLO, APOSTANDO A QUE SU INDOLENCIA Y SU PACIENCIA SON INFINITAS...


“Se jué Mamá Vicenta / se jue pa’ Jocotán... / pasó por Chiquimula / ciñéndose el justán” – Grafiti aparecido en la pared de la Catedral, aludiendo a la precipitada huída, “con la cola entre las patas”, de Vicente Cerna hacia Honduras. Huyó el Presidente conservador ante el inminente arribo a la ciudad de Guatemala de Miguel García Granados y Justo Rufino Barrios, ambos al frente de una fuerza insurgente con fama de invencible, seguida de un creciente séquito de súbitos simpatizantes con hondas, machetes y viejos mosquetes. El ejército victorioso estaba dotado con 300 rifles de repetición -desarrollados durante la Guerra Civil de los EEUU y “olvidados” convenientemente por Benito Juárez cerca de nuestra frontera- rifles como los que el conservador Cerna se había negado a comprar “porque no habían sido suficientemente probados en los campos de batalla”. Las tropas del Gobierno -mucho mayores en número pero limitadas por sus fusiles de un tiro a “entrar a bayoneta” contra un enemigo que aún conservaba amplia capacidad de fuego- nunca pudieron realmente hacerle frente a los revolucionarios; que así, en cortos tres meses, botaron al régimen de los largos treinta años. Los insurrectos entraron a Guatemala el 30 de junio de 1871, tras la derrota final de los gobiernistas en San Lucas Sacatepéquez, el día anterior. Lección histórica para aquellos que se sienten tan fuertes que creen que pueden continuar impunemente con sus abusos y sus desplantes, aún en las propias vísperas de su inevitable debacle.


El diario La Hora, en su edición electrónica del 15 de octubre, hace gala de buen periodismo: relata los entretelones de la estrategia de continuidad del actual gobierno. Narra La Hora cómo el oficialismo tiene “alineada” a una mayoría parlamentaria (con “mordidas” de “quinientos mil tuquis por shola”, según los chismes de los diputados) para, en primer lugar, confirmar a la incondicional “Shirley” a la cabeza de “la Directiva” del Congreso actual; y en segundo lugar, para asegurarse un nuevo Presupuesto Nacional deficitario ¡de 112 mil y pico de millones! del que dispondrán, gracias a sus recientes “iniciativas de Ley”, sin más que nominales “controles” durante su ya anticipadamente corrupta campaña electoral. El Plan -tras el “aporte” de votos de la UNE y otras sucias bancadas aliadas, en el Hemiciclo, a la línea “miguelista”- continúa con la confirmación de que “Sandra sí va” (aunque convenientemente contrapesada por Thelma Cabrera), para que su “anti-voto”, en la “segunda vuelta”, propulse a su deslucido “ungido” a la Presidencia y sobretodo, a Miguelito, a “la dirección” del futuro Congreso. Un futuro Congreso en el que esperan contar con “Jimmy”, con los hijos de Baldizón, con los Melgar Padilla, entre otras “bellezas” similares. Pero “la pareja presidencial” va más allá: tras “tirarse los champús” a la cabeza con “la otra doña”, parece que esta vez sí cumplirá sus amenazas de “no dejar correr a la Zury” (ni a Mulet, ni a cualquier otro que les resulte suficientemente “incómodo”), confiando en que “sus” 200 alcaldes, supuestamente aportando cinco mil votos cada uno, les darán “su millón de amigos”, el día de las elecciones, “al ritmo de un narco-corrido ranchero”... Están “confiando”, también, en que destacarán “relativamente”, entre las más de dos docenas de divididas y divisivas opciones de la “sopa de letras” partidaria y sus candidatos “mudos”... Pero “las bases” ultra-conservadoras del régimen están entrando en pánico, se les está empezando a arruinar el tranquilizador cuento de “Blanca Nieves y los siete enanos” contra Maléfica (¿o todo es “comadre hablada?”). La cosa es que las tácticas “municipalistas” siempre han sido difíciles de ejecutar y con el tal Meme Conde, “que no nos den paja, mano, ése no levanta”... Andan, por eso, tratando de convencer a Timo Chenko de que aquello es “suicidio político”, que “recule”... Así que ¡ojo! hay fisuras serias en ese matrimonio de conveniencia entre los “pancistas” (5%) y los “ultraconservadores” (15%, máximo). Consiguientemente, es la hora de la mayoría silenciosa, es la hora del 70%, que hay que lograr consolidar. Tiene razón Ramazzini: hay que buscar, en todos los ámbitos, “la convergencia”...


La reciente “diarrea legislativa” de proyectos de Ley anti-patrióticos, verdadera traición de una mayoría de nuestros dizque “representantes” en el Congreso; los hoyos y “huecos” en casi todas nuestras escasas carreteras, con su cauda de larguísimas colas y embotellamientos de tránsito; la persecusión de fiscales, jueces y periodistas, si osan oponerse a la generalizada y descarada corrupción; el bochornoso espectáculo de unas Cortes ilegales, excedidas burdamente en tiempo, violando reiteradamente la Constitución; el permanente descuido de la salud y la educación del pueblo, traducido en el evidente abandono de las escuelas y los hospitales; la falta de seguridad en las calles y de justicia en los tribunales; la caca y otros desechos vertidos sin rubor en todas nuestras cuencas, nuestros ríos de basura, nuestros lagos moribundos, la falta de agua potable; el pésimo transporte público y la abusivez policial; la falta de oportunidades para “Juan Pueblo”, que por eso, sólo sueña con emigrar; en fin, la falta de un futuro decente para nuestra doliente Guatemala, son evidencias de un país que no funciona; de la reciente y agresiva regresión de nuestra sociedad y de la desinstitucionalización de nuestra república. Son problemas -y verguenzas nacionales- que sólo son invisibles para quien no quiere ver. Invisibles sólo para aquellos funcionarios que pasaron directamente “del caite al Lamborghini, con todo y edecán sudamericana”. O también, quizá, para aquellos satisfechos “con la macroeconomía”, los que cobran en la Bolívar o en Mazatenango, pero viven en Houston o en Miami. Los que nunca oyeron la explicación de don León Guttmann para oponerse a Ubico, tras años de apoyo: “es que si se jode el país, usté, también se jode la tienda”... Pero se acabó: la abrumadora mayoría de guatemaltecos no quiere que esta pesadilla siga. Sabe que muy rápido podríamos, por nuestra industriosa gente, de milenaria Historia; por nuestros abundantes recursos naturales, por nuestra posición geográfica y porque el mundo de hoy sabe mucho más que antes, ser prósperos y felices, “si nos dejan”. Por eso clama el pueblo, aún sin encontrar voz, por una salida. Porque sabe que primero tenemos que tener un gobierno decente. Primero tenemos que impedir que nos sigan gobernando Alí Babá y sus cuatrocientos ladrones...


Frente a ese cuadro, el pueblo de Guatemala, tiene ante sí, un menú “de tres sabores”: (1) o sigue siendo fatalista, desesperanzado e indiferente, como quiere el régimen que sea, otra vez preparado sicológicamente para votar “por el menos pior”; o (2) se conforma con la queja y la protesta estéril, con “sacarle la lengua” al sistema y se va por el ineficaz “voto nulo”; o (3) se percata de que la mayoría puede defenestrar a este oprobioso régimen, si se une, si converge hacia una opción de rescate nacional...


Por eso, en la Alianza por la Auténtica República Democrática (ARDE), así como en otros grupos sociales y políticos, hemos venido escudriñando la oferta política nacional, dialogando y evaluando. Buscando lo que pueda haber de genuino en “la sopa de letras” partidista. Buscando a quienes se puedan comprometer a una agenda de auténtico rescate republicano, para gestar una convergencia política masiva -entre derechas e izquierdas moderadas y democráticas- en el momento eleccionario oportuno. Y viene una gran sorpresa, ciudadano: una que se prepara “para cambiar al sistema desde adentro”. Porque no hay de otra. Porque antiguos rivales políticos deben deponer sus antiguas diferencias para articular una auténtica -y efectiva- oposición nacional genuina. Por eso, es momento de olvidar que unos somos atenienses y otros espartanos. Y así prepararnos para esa batalla, definitoria históricamente, en el que seremos todos los griegos, contra el enemigo común. En nuestra doliente Guatemala de hoy, eso implica un acercamiento, una convergencia, entre distintos grupos sociales y políticos, para defenestrar al régimen. Para crear el “tsunami de votos” que se necesita y así hacerle “cirugía mayor” al sistema político nacional. Para que más temprano que tarde tengamos un Congreso en el que haya representantes que sí nos representen y no los diputados farsantes que el sistema nos ha venido recetando. Sí, ya se sabe: no hay vehículos electorales sin bemoles, inevitablemente, todos son fruto del actual sistema. Y siempre habrá quien “encuentre el pelo en la sopa”, en cualquier iniciativa política real, en este país de críticos que no hacen más que criticar. Pero la política “es el arte de lo posible”: estamos en emergencia nacional, ciudadano; “no está la Magdalena para muchos tafetanes”. La Resistencia francesa no le preguntaba a usted si era comunista, social-demócrata o liberal. Le preguntaba si usted estaba dispuesto a agarrar un fusil contra los nazis...


También es pertinente advertirle a los insensatos que, desde su efímero poder, piensan que pueden seguir cerrando impunemente todas las válvulas de escape que le concede la República a la ciudadanía. Estamos a dos días de la efeméride del 20 de Octubre, día de la Revolución. Eso nos recuerda a todos los guatemaltecos que aún la más abyecta tiranía termina por caer, y si los sátrapas, por acción u omisión, lo propician, aún dejando por fuera el recurso de las urnas. Esperemos todos hayan aprendido lo suficiente de nuestra trágica y accidentada Historia para no repetirla, y así evitarle a nuestro pueblo más sangre, sudor y lágrimas...


Así que no desmaye, ciudadano. Ni Zandra, ni Sury, ni la mayoría de “los mudos” del “saco de los siete enanos”. Eso, hasta los alcaldes, hoy extorsionados, lo saben. Esos alcaldes que sólo están esperando el momento propicio para “zafando bulto”, reírse de los desplantes de Timo Chenko y Miguelito. Esos que saben que asfaltar cuatro kilómetros, a última hora, con sobrecostos inocultables, no les garantizarán el voto de sus dizque “seguidores”. Que muchos llegarán por la playera y la gorra y por el almuerzo gratis, pero que saben que el voto es secreto. Es aquí donde entra usted, ciudadano. La estructura informal de liderazgo de la Nación, se tiene que involucrar. Será un mensaje transmitido, de boca en boca. Será la inteligencia, contra el dinero malhabido. En última instancia, todo depende de nosotros, ciudadano, del pueblo mismo...


"Publicado en la sección de Opinión de elPeriódico el 18 de Octubre de 2022"

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