Suscríbite y recibe información de valor

  • White Facebook Icon
  • Blanco Icono de YouTube

© 2019 by Ciudadano Toriello

Buscar
  • Ciudadano Toriello

Entre cachurecos y comunistas

Se atribuye a Jorge Ubico Castañeda, el dictador de los catorce años, haber advertido a los chapines, cuando salió al exilio para no volver jamás, que “nos cuidáramos de los comunistas y de los cachurecos”. No cabe duda que el viejo tirano conocía a su pueblo y pareciera estarnos hablando al oído en este septiembre del 2,018: la Patria se desgarra, por aquello de CICIG o nó CICIG, entre las posturas encontradas de los conservadores (antes apodados “cachurecos”) y los “comunistas” (aquí mejor tipificados como “marxólogos” tropicales, admiradores de Chávez, Maduro y compañía, que no han leído, ni leerán jamás, “El Capital” de Marx).

En efecto, los cuatro gatos que aún creen en las promesas rotas del marxismo-leninismo, ante las fisuras evidentes de nuestras estructuras republicanas, creen haber “olido sangre” y van de nuevo tras “la refundación de la República” (esa permanente pretensión de hacer “borrón y cuenta nueva” con el tejido social e “inventarse”, mediante una “Asamblea Comunitaria” o algo parecido, otra “inédita” versión del universalmente fallido modelo socialista radical; para que aquí sí, por arte de magia, esa ideología fracasada nos saque del subdesarrollo y libre de la pobreza a las mayorías). Por eso su obsesiva obstrucción del derecho a la libre locomoción de los demás; por eso su defensa a ultranza de grupos que como CODECA, violan impune y sistemáticamente no sólo la Ley, sino todas las normas mínimas de la convivencia civilizada. Por eso su infiltración en nuestras Cortes y su cabildeo con la a veces bastante ingenua “comunidad internacional”. Tienen prisa por “volarse” a Jimmy: “¡Renuncia ya!”… Pero ellos, y los cachurecos que tanto les temen, olvidan que apenas “a dos cuadras” se puede divisar lo que ocurre en Nicaragua y un poco más allá, en Venezuela. Que nadie construye balsas para navegar entre tiburones y así llegar “al paraíso socialista” en las playas cubanas… Que nuestro pueblo podrá ser poco instruido, pero que no es baboso…

Nuestros conservadores, por otra parte, por aquello de que “no hay peor ciego que el que no quiere ver”, se niegan a aceptar que si no hubiese sido por la CICIG, hoy tendríamos de Presidente a Baldizón y de Presidenciable (porque “le tocaría”) a Sinibaldi, lacras socio-políticas vergonzosas que le dan credibilidad a las pretensiones de los “comunistas”. Aplauden que un Ministro de Gobernación con cara de palo, desmantele la institucionalidad reformada de la Policía, que tanto le venía costando al pueblo de Guatemala; que la entreguista y filobritánica Canciller nos aísle ridículamente de los países que más nos han ayudado; que se boicotee de mil maneras la persecución del crimen; y que se termine identificando a líderes del empresariado con la defensa de lo indefendible. Sí, es cierto que la CICIG ha fallado en muchas cosas. Que tenemos una CC partisana y entrometida. Que no han “clavado” ni a la Sandra ni a CODECA ni a los que destruyen a garrotazos a una beneficiosa hidroeléctrica. Pero cuando siete de cada diez guatemaltecos quieren que la CICIG (como símbolo de que es posible derrumbar a todo un sistema político corrupto) SE QUEDE, apoyar la torpe y sospechosa decisión del mandatario, quien actúa como juez y parte, es dispararse en el pie… Como decían los romanos, Jimmy: “la mujer del César no sólo tiene que ser honrada, sino aparentarlo…”

Así como el gobierno salvadoreño del funesto Funes o el actual de Sánchez Cerén, ilustran lo que podríamos esperar en Guatemala de los marxólogos locales, lo que podemos esperar de la actual postura conservadora es llegar a algo como el actual gobierno de Honduras: un gobierno impuesto “con el apoyo de Trump”, a pesar de su inconstitucionalidad; sin legitimidad, sin peso propio, sin autoridad moral… Pero usted sabe, amable lector, que esas no son las únicas opciones. El año entrante vendrán elecciones y entre otras cosas, gracias a estas perturbaciones, habrá competencia política real. No nos pongamos, como chapines, una vez más, del lado equivocado de la Historia…

1 vista