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¿Otro intento de burla a la mayoría silenciosa?


“El que paga los mariachis, es quien pide las canciones…” Con esta “filosofía”, los tres grupos que agriamente han co-gobernado Guatemala desde 1,996, han “administrado” a la opinión pública, dictando la agenda de lo que se puede y de lo que no se puede discutir en el tinglado electoral. Los tres grupos, aliados coyunturalmente a veces, aunque rivalizando casi siempre, son: (1) el pequeño grupo de grandes empresarios “de derecha” que está detrás del CACIF; (2) la pragmática y corrupta “intelectualidad de izquierda”, gestada en la exguerrilla y originalmente amamantada “del 5% del Presupuesto Nacional”; y (3) el también pequeño grupo de exmilitares que empezaron corrompiendo las aduanas, porque “sólo así se pudo ganar la guerra”, que a veces está con unos y a veces está con los otros. Para esta lucha por el poder real del país, el primer grupo ha podido recurrir –hasta ahora- fundamentalmente a sus utilidades empresariales legales (una fracción cada vez menor de la economía real guatemalteca), mientras que los otros dos, han recurrido al solapado expolio del erario nacional y más recientemente, también al fruto del lavado de dineros ilegales y del narcotráfico. La ciudadanía, mientras menos opine, mejor; sólo se le requiere para ir a votar entre las opciones “autorizadas” por el tripartito club… Por eso, tras treinta y cuatro años de renovada vida constitucional, Guatemala aún no ha logrado desarrollar verdaderos partidos políticos, con ideología y programas independientes de sus patrocinadores. Lo que a lo largo de más de dos décadas los tres grupos lograron consolidar fue un sistema de “maquinarias electorales” con dueños, sin ideología clara, sin democracia interna, “obedientes y no-deliberantes”. Vendiendo a sus candidatos con el electorado como quien vende una nueva marca de jabón (edecanes bonitas, música pegajosa, rifas, vales y otras promesas), los tres han gobernado: a veces triunfaba el primer grupo (Arzú y Berger); a veces una alianza entre los otros dos (Portillo); a veces la izquierda “pragmática” (Colom); y a veces una alianza entre el primer y tercer grupo (Pérez Molina).

Eso, ese sistema de “liderazgos de alquiler”, cada vez más cínico, más burdo y más grotesco (vienen a la mente los “cien millones cash” de Sinibaldi), cuyo resultado ha sido el descarado asalto al Presupuesto Nacional y nuestra condena a permanecer subdesarrollados, es lo que “el espíritu del 2,015” pretendía hacer desaparecer. Pero en ausencia de auténticos partidos políticos que realmente representaran “algo”, elegimos a aquél que decía que no era “ni corrupto, ni ladrón”. “Quemada” por corrupta la maquinaria “del Patriota”, tampoco queríamos, porque en el fondo eran lo mismo, ni a Baldizón ni a Sandra. Y así, se inició un proceso en el que primero implosionó “el Patriota” y luego, el partido “Líder”. El problema es que conforme Jimmy y sus reciclados tránsfugas, con el apoyo de algunos sinceros asustados, lograron abortar el accidentado proceso y el ambiente se despeja de tanto polvo y paja, resulta que la maquinaria que sobrevivió, es la de la UNE. Contrario a lo que asumieron muchos ingenuos conservadores, el resultado de echar prematuramente a la CICIG ha sido beneficiar a Sandra, no “castigar” a Iván. Relajados los controles sobre la corrupción, se podrán violar impunemente, de nuevo, las restricciones al financiamiento electoral ilícito, al mismo tiempo que ya han inhibido el financiamiento legal. En este ajedrez, ya le sacudieron a Sandra casi todos sus rivales de izquierda, volándole su inmunidad a Nineth y de paso, vedándole acceso a Thelma y por vía de los trámites, parece que también, a la gente de “Semilla”. Además saben que los adláteres de CODECA (vistos a la luz de Venezuela y Nicaragua) no tienen el peso estadístico suficiente para empañar su ahora casi solitario “liderazgo de izquierda”. Logrando que la polarización, por otra parte, deje al centro supuestamente vacío, ahora, según ellos, sólo queda dividir y atomizar a “la derecha”, cosa que ésta hace sin mayor ayuda, por sí misma, con candidatos reciclados y con nuevos. Con conspicuos patrocinadores empresariales oportunistas a la zaga, a los “sandristas” les conviene también que el desconcierto y la frustración se conviertan en apatía y poca asistencia de la ciudadanía informada a las urnas. Le están apostando a una victoria “en primera vuelta”, para que no cuente el –merecido- “voto de castigo”…

Si dejamos que esto pase, ciudadano, Guatemala tendrá en su haber otra oportunidad perdida. Y tras eso, quien sabe cuándo, realmente, habrá otra… Pero no se desespere… El 18 de marzo, entre la vieja política y la proliferación de grupúsculos que no quieren que nada cambie, habrá nacido un verdadero Partido Político nuevo, con ideología expresamente definida por escrito, institución que usted deberá ayudarnos a desarrollar: UNIDOS. En los próximos cuatro años, hay que desarrollarlo como tal: ése es el desafío. Un partido que sabe que Guatemala no se “compone” en una corta administración de gobierno y que por eso, ya está pensando a mediano y largo plazo. Propondrá que nos encaminemos hacia un capitalismo moderno e incluyente, distante de los que no quieren que nada cambie y también de los que pretenden “refundar la República” mediante el reparto de lo ajeno, porque ya se sabe que eso no sirve. Con una cartera concreta de proyectos de desarrollo que ponga a nuestra economía a trabajar y con el compromiso inclaudicable de erradicar la corrupción, será un exponente del auténtico liberalismo, de ese que históricamente nació del combate contra el abuso de poder. Propondrá, para variar, a personas honestas, sensatas y preparadas, para los puestos de elección popular, aunque sabe que lo que realmente cuenta son las ideas y las propuestas, más que sus portaestandartes. No contará con millonadas para comprar el voto de los desinformados y de los ingenuos, sino con modestos aportes de ciudadanos conscientes y en un futuro cercano, esperamos, con pequeñísimos aportes de muchísimos ciudadanos de a pie. Lo invitará a usted a involucrarse en la política y a “contarle las costillas” a sus representantes. Contará, para las próximas elecciones, con la fuerza de la estructura informal de liderazgo de la Nación. Contará con que el ayudante le pide opinión al albañil y éste al maestro; y que el maestro conversa con el ingeniero y que todos conocen a alguien que se informa y a quienes por su hoja de vida, respetan y cuya opinión consultan. Contará con que Guatemala, por estos discretos mecanismos, tiene una mayoría silenciosa de gente decente, sensata y noble que ama a su Patria y que ya no quiere dejarse engañar. Contará, en suma, con que usted no se deje vencer ni por la desesperación ni por la apatía. Contará con que usted, ciudadano, sigue vivo, alerta y vigilante …

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